EM/SFC – Encefalomiélitis Miálgica / Síndrome de Fatiga Crónica

Comprender la vida cotidiana de las personas afectadas

Encefalomiélitis miálgica / síndrome de fatiga crónica (EM/SFC)

Vivir con la encefalomiélitis miálgica

Un sufrimiento invisible en el día a día

Una enfermedad conocida popularmente con el nombre engañoso de « síndrome de fatiga crónica »

Una enfermedad que no se ve

La encefalomiélitis miálgica (EM) es una enfermedad compleja que altera profundamente la vida de quienes la padecen.

A diferencia de muchas enfermedades visibles, no siempre se aprecia a simple vista. Una persona con EM puede parecer estar « bien » durante unos minutos, mientras lucha a diario contra un agotamiento profundo, dolores, dificultades cognitivas y una limitación importante de sus capacidades.

Esta invisibilidad es una de las grandes dificultades que enfrentan los enfermos: el cuerpo no siempre muestra lo que la persona soporta realmente.

La EM no es una simple fatiga por falta de sueño o por un periodo difícil. Se trata de una enfermedad reconocida médicamente, cuyos síntomas pueden reducir considerablemente las capacidades físicas, cognitivas, sociales y profesionales.

Fuente : NICE Guideline NG206 – Myalgic encephalomyelitis (or encephalopathy)/chronic fatigue syndrome: diagnosis and management

Cuando cada gesto tiene un precio

Para muchas personas, los gestos cotidianos parecen insignificantes: ducharse, preparar una comida, leer unas páginas, responder mensajes, mantener una conversación o simplemente permanecer concentrado.

Para una persona con EM, estas actividades pueden representar un verdadero gasto de energía. El problema no es solo el esfuerzo realizado en el momento: a veces es la reacción retardada del cuerpo en las horas o los días siguientes.

Una actividad que parecía posible puede provocar un empeoramiento brusco de los síntomas: agotamiento extremo, dolores, dificultades cognitivas, hipersensibilidad sensorial, malestar general y pérdida temporal de capacidades.

Malestar post-esfuerzo (MPE / PEM)

El malestar post-esfuerzo (también llamado PEM – Post-Exertional Malaise) se considera uno de los síntomas característicos de la EM.

Corresponde a un empeoramiento desproporcionado de los síntomas tras un esfuerzo, que puede ser físico, intelectual, emocional o social. Este empeoramiento puede aparecer con un retraso de varias horas o días, y la recuperación puede requerir varios días, semanas o incluso más según la persona.

Es este fenómeno el que explica por qué algunas personas deben adaptar constantemente su actividad, no por falta de voluntad, sino para evitar un empeoramiento de su estado de salud.

Fuente : NICE Guideline NG206 – Descripción del malestar post-esfuerzo y recomendaciones de gestión de la energía

Energía limitada, no falta de voluntad

Una persona con EM no elige reducir sus actividades. Debe aprender a gestionar una cantidad de energía que se ha vuelto impredecible y limitada.

Lo que antes era automático puede convertirse en un verdadero cálculo diario:

  • ¿Cuánta energía me queda hoy?
  • ¿Puedo ducharme sin provocar un empeoramiento mañana?
  • ¿Puedo responder a mis seres queridos sin superar mis límites?
  • ¿Puedo salir unos minutos sin arriesgarme a una recaída?

Esta adaptación permanente es una realidad que muchas personas enfermas deben aprender a integrar para preservar las pocas capacidades que les quedan.

Síntomas invisibles, pero muy reales

Una de las grandes dificultades de la encefalomiélitis miálgica es que muchas de sus manifestaciones no son visibles desde fuera.

Una persona puede parecer simplemente cansada, mientras lucha contra una combinación compleja de síntomas que afectan a varios sistemas del cuerpo.

La EM no es únicamente una cuestión de energía disponible. Puede afectar a las capacidades físicas, la concentración, el sueño, la percepción sensorial, la regulación del sistema nervioso autónomo y provocar dolores persistentes.

Fuente : CDC – Clinical Overview of ME/CFS

Cuando pensar se vuelve difícil: la niebla mental

Entre los síntomas más desestabilizadores figura lo que los pacientes suelen llamar « niebla mental » (brain fog).

No se trata de una simple falta de atención. Algunas personas describen dificultad para encontrar las palabras, seguir una conversación, leer un texto, memorizar información o simplemente organizar sus pensamientos.

Tareas que antes eran automáticas pueden requerir un esfuerzo considerable. Responder a un mensaje, rellenar un formulario administrativo o seguir una conversación larga puede resultar agotador.

Estas dificultades cognitivas pueden tener un impacto importante en los estudios, el trabajo y la vida social.

Fuente : CDC – 2015 Institute of Medicine Diagnostic Criteria for ME/CFS

Dormir sin recuperarse

Para muchas personas con EM, dormir no significa necesariamente recuperarse.

Incluso tras una noche completa, despertar puede ir acompañado de una sensación de agotamiento comparable a la sentida antes de dormir.

El sueño puede verse alterado por despertares frecuentes, dificultad para conciliar el sueño, un sueño no reparador o una sensación persistente de fatiga desde la mañana.

Esta ausencia de recuperación contribuye al círculo difícil de la enfermedad: la persona duerme, pero su cuerpo no recupera plenamente las capacidades necesarias para afrontar el día.

Fuente : CDC – Managing Sleep Problems in ME/CFS

Vivir con el dolor

La EM no se reduce a una falta de energía. Muchas personas también sienten dolores físicos que pueden ser constantes o aparecer por periodos.

Estos dolores pueden afectar especialmente a:

  • Los músculos, con sensaciones de agujetas profundas o ardor.
  • Las articulaciones, sin necesariamente presentar signos visibles de inflamación.
  • La cabeza, en forma de cefaleas o migrañas poco habituales.

Estos dolores pueden sumarse al agotamiento general y contribuir a reducir aún más las capacidades cotidianas.

Fuente : CDC – Managing Pain in ME/CFS

Cuando permanecer de pie se vuelve difícil

Algunas personas con EM presentan intolerancia ortostática, es decir, un empeoramiento de los síntomas al permanecer de pie o sentada durante mucho tiempo.

Puede provocar sensaciones de mareo, debilidad importante, palpitaciones, dificultades de concentración o una impresión de malestar.

Para algunos pacientes, permanecer de pie unos minutos puede convertirse en una verdadera prueba.

Fuente : CDC – Diagnosing ME/CFS

Una enfermedad que transforma toda una vida

El impacto de la EM va mucho más allá de los síntomas físicos. Puede modificar profundamente la relación con el trabajo, los estudios, los seres queridos y los proyectos personales.

Algunas personas deben reducir progresivamente sus actividades. Otras se ven obligadas a abandonar su empleo, sus estudios o actividades que formaban parte de su identidad.

Este cambio suele ser difícil de aceptar, porque la persona sigue siendo consciente de lo que era capaz de hacer antes de la enfermedad.

Entonces debe aprender a vivir de otra manera, con límites que no ha elegido.

Por qué algunos pacientes hablan de « muertos vivientes »

Esta expresión puede parecer excesiva o difícil de escuchar. Evidentemente no significa que las personas con EM ya no estén vivas.

Más bien expresa un sentimiento que a menudo describen algunos pacientes: el de seguir plenamente conscientes, con sus recuerdos, deseos y proyectos, pero encerrados en un cuerpo que ya no les permite actuar como antes.

Piensan, sienten, imaginan y siguen esperando. Pero su capacidad para realizar los gestos más simples puede estar muy reducida.

Una persona puede estar presente en su mente, mientras está limitada físicamente hasta el punto de no poder trabajar, salir, recibir a sus seres queridos o participar en las actividades que construían su día a día.

Esta distancia entre lo que la persona es interiormente y lo que su cuerpo le permite lograr es uno de los grandes sufrimientos psicológicos de esta enfermedad.

Una enfermedad que puede afectar a cualquiera

Contrariamente a ciertas ideas recibidas, la encefalomiélitis miálgica no es una enfermedad que afecte únicamente a adultos o a una población concreta.

Puede aparecer en niños, adolescentes, jóvenes adultos o personas mayores. Su impacto puede ser especialmente grave cuando surge en momentos importantes de construcción de la vida: escolaridad, estudios, inicio de carrera o proyectos familiares.

>>
>> Población >> La realidad de la EM
>> 👶 Niños >> La EM puede aparecer en la infancia y alterar la escolaridad, las actividades y el desarrollo social.
>> 🎒 Adolescentes >> Los síntomas pueden confundirse con estrés, dificultades escolares u otros problemas, retrasando a veces el diagnóstico.
>> 🎓 Jóvenes adultos >> La enfermedad puede interrumpir estudios, el inicio de una carrera o proyectos personales importantes.
>> 👨 Adultos >> Puede provocar una reducción importante de la actividad profesional y social.
>> 👵 Personas mayores >> La EM también puede afectar a personas mayores, a veces con un diagnóstico difícil debido a otros problemas de salud asociados.
Fuente : s: NICE Guideline NG206 – Myalgic encephalomyelitis (or encephalopathy)/chronic fatigue syndrome CDC – Myalgic Encephalomyelitis/Chronic Fatigue Syndrome

No todas las formas de EM tienen la misma intensidad

La encefalomiélitis miálgica puede evolucionar de manera muy distinta según las personas. Algunas conservan parte de sus actividades, mientras que otras ven su autonomía muy reducida.

Las recomendaciones NICE distinguen generalmente varios niveles de gravedad:

  • Forma leve:la persona puede seguir siendo autónoma, pero con una reducción importante de sus actividades.
  • Forma moderada:las actividades cotidianas, profesionales o escolares quedan muy limitadas.
  • Forma grave:la persona puede estar principalmente confinada en el domicilio.
  • Forma muy grave:la persona puede estar encamada y necesitar una adaptación completa de su entorno.
Fuente : NICE NG206 – Impact of ME/CFS according to severity

Las formas graves existen

La imagen de una persona simplemente cansada está muy lejos de la realidad vivida por los pacientes más gravemente afectados.

Algunas personas con EM ya no pueden salir de su domicilio. Otras permanecen confinadas en una habitación, incluso encamadas, con una sensibilidad extrema a la luz, al ruido o a los estímulos.

Según el CDC, se estima que una parte importante de las personas con EM/SFC puede experimentar periodos en los que están limitadas al domicilio o a la cama.

Fuente : CDC – ME/CFS Clinical Care for Severely Affected Patients

Por qué importan las palabras

Durante décadas, la encefalomiélitis miálgica ha sufrido un problema importante: su nombre.

La denominación « síndrome de fatiga crónica » a menudo ha reducido una enfermedad compleja a su síntoma más visible: la fatiga.

Sin embargo, la EM no corresponde a una fatiga ordinaria. Este término puede dar la impresión de que un simple descanso o un esfuerzo de voluntad bastarían para mejorar la situación, cuando la realidad vivida por los pacientes es mucho más compleja.

Las palabras utilizadas para designar una enfermedad influyen en la manera en que se comprende, reconoce y atiende.

Emplear el término encefalomiélitis miálgica permite recordar que se trata de una enfermedad reconocida médicamente, con mecanismos biológicos estudiados por la investigación.

Fuente : Organización Mundial de la Salud – Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11)

Un sufrimiento difícil de explicar

Muchos pacientes relatan una dificultad adicional: hacer comprender a los demás lo que viven.

No es solo la enfermedad en sí lo difícil de soportar. También lo es la incomprensión, el aislamiento y a veces la duda expresada por el entorno o por ciertos profesionales.

Algunos pacientes explican que habrían preferido recibir el diagnóstico de una enfermedad grave mejor conocida, no porque fuera más fácil de vivir, sino porque habrían sido creídos, acompañados y rodeados de apoyo de inmediato.

Uno de los grandes sufrimientos de la EM es a veces tener que demostrar que se sufre, cuando la energía necesaria para luchar es precisamente la que la enfermedad ya ha disminuido.

Aprender a gestionar una energía impredecible

Ante la ausencia actual de un tratamiento curativo reconocido, la gestión de la energía se ha convertido en un elemento central del acompañamiento de las personas con EM.

Este enfoque suele llamarse pacing.

El principio no es empujar progresivamente el cuerpo más allá de sus límites, sino aprender a reconocer las capacidades del momento, para evitar los empeoramientos ligados al malestar post-esfuerzo.

El pacing consiste especialmente en:

  • Respetar los límites físicos y cognitivos.
  • Alternar periodos de actividad y de descanso adaptados.
  • Evitar ciclos repetidos de esfuerzo excesivo seguidos de empeoramientos.
  • Adaptar el entorno para preservar la energía disponible.

Esta estrategia no significa rendirse. A menudo representa una manera de preservar el máximo de capacidades posibles en una enfermedad en la que la energía se convierte en un recurso limitado.

Fuente : NICE NG206 – Energy management strategies

Comprender para cambiar la mirada

Vivir con encefalomiélitis miálgica no es simplemente estar cansado.

A veces es tener que reconstruir por completo el día a día en torno a una enfermedad invisible, impredecible y profundamente invalidante.

Es aprender a vivir con límites que no se han elegido.

Pero también es seguir existiendo más allá de la enfermedad: conservar los recuerdos, los valores, los sueños y la identidad.

Comprender mejor la EM ya reduce el aislamiento de las personas afectadas.

Reconocer mejor esta enfermedad permite que los pacientes sean por fin escuchados, acompañados y respetados.

Vivir con EM es avanzar en un mundo donde cada gesto puede tener un coste, pero donde cada reconocimiento ya representa una victoria.

Principales fuentes médicas

  • CDC – Myalgic Encephalomyelitis/Chronic Fatigue Syndrome
  • NICE Guideline NG206 – ME/CFS: diagnosis and management
  • Organización Mundial de la Salud – CIE-11
  • National Academy of Medicine – Beyond Myalgic Encephalomyelitis/Chronic Fatigue Syndrome
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